"Esos milicianos mamarrachos (...) invento de Chávez"

Expresaba de su boca, con impulsividad visceral, un oficial en la condición de la reserva activa del componente aviación, mientras dialogaba con un tercero en los pasillos del Instituto de Previsión Social de la Fuerza Armada (Ipsfa) de la ciudad de Maracay; a la par que pasaba a cierta distancia por los alrededores, un uniformado miliciano con su porte marcial. En el ínterin de la conversación, el oficial, se dirigió hacia mi persona, como quien no quería la cosa, para saber qué opinaba este escribidor, ante los epítetos degradantes que esgrimía, como lanzallamas verbales.

Antes de darle mi respuesta, percibí que mi interlocutor, era un indigente de conciencia histórica, a pesar de que era jubilado de una entidad castrense. A mi manera de ver las cosas, creo que nunca recibió instrucción de Historia Militar universal, ni historia militar venezolana –aunque lo pongo en dudas-. Quizá de ahí su ignaro conocimiento. Y, si la recibió, no tenía la mínima capacidad racional para discernir; de realizar un análisis, y exponer sus planteamientos con criterios de altura y estilo, aunque no fuera de su agrado lo que estaba cuestionando. Pienso que la silueta donde estaba apuntando, la tenía borrosa.

Permití, con las técnicas del buen oyente que dejara de hablar para, yo, poder responderle lo que quizá él no pretendía escuchar. Lo primero que le pregunté fue ¿Usted sabe cuál es el origen de los milicianos? ¿Conoce los antecedentes históricos de la milicia? ¿Sabe cuál es su misión en una sociedad? Sin tino alguno, no tuvo capacidad de respuesta; yéndose por la tangente, empezó a mezclar el jarabe con la limonada; agarrándose de contextos meramente políticos que no venían al caso de la plática que él mismo había originado. Me preguntó "¿Tú eres Chavista?" como queriendo justificar más el error en su propia torpeza.

Ante su pregunta, le increpé: Las milicias se conocen antes, durante y después de Chávez. Si desconocía que las milicias existían en el ámbito de los pasajes bíblicos, como el caso de Saúl, cuando ordenó a buscar a todo el pueblo para la defensa de Israel. Narra la historia que se reunió toda la comunidad con las armas de que disponían para atacar hasta la frontera de Egipto. La mayoría de los combatientes procedían de las poblaciones más pobres; ya que el ejército convencional, de entonces, no estaba bien organizado. El mismo pueblo se armó para la defensa (1 Samuel, 15:1). Son los cimientos de las milicias.

Le pregunté si sabía que durante las revoluciones del imperio Romano, en los relatos de la expansión hacia el mediterráneo cuando se modificó profundamente la estructura de la sociedad Romana, cuando arrojó como resultado la precipitación de la caída del régimen republicano; los milicianos, que en su mayoría eran gentes campesinas, aportaron una defensiva y prestaron una importante colaboración como cuerpos auxiliares al ejército Romano. Tampoco sabía mi interlocutor que durante la guerra, donde participó el General Máximo Décimo contra las tribus Germánicas; se apoyó con cuerpos milicianos.

Mucho menos conocía el oficial retirado que en la edad media, los milicianos cumplían diversas funciones dentro de una localidad o de una guarnición. Generalmente, contribuían en la reparación de fortificaciones, vigilancia de los recintos; apoyar como cuerpos auxiliares a los ejércitos, tanto en paz como en guerra; eran utilizados para diferentes tareas en el mantenimiento de la ciudad, protección de los servicios públicos, entre otros. En caso de conflicto entre ciudades, se sumaban a las operaciones de la contienda. Luego regresaban a sus faenas ciudadanas. Recibían mayor libertad de participación.

El aviador jubilado ignoraba que nuestro libertador Simón Bolívar permaneció como cadete de la sexta compañía del Batallón de Milicias de Blanco de los Valles de Aragua, donde recibió formación militar de acuerdo a la época y a las circunstancias. Su preparación no fue una casualidad. En ese entonces, existían las tropas veteranas, aunque muy escasas, por lo tanto, se requería de la participación activa de la población para repeler las amenazas interiores y exteriores: Los milicianos. Estos eran de carácter provisional; y, se reducían luego de enfrentar al enemigo. Posteriormente, recibirían fuero militar.

Luego de hacerle este pasaje histórico, sutilmente, le recordé que en la Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Lofanb) se halla el fundamento legal de la milicia. Le dije que se encontraba en el artículo 66, de la mencionada norma sustantiva; la cual expresa: "La Milicia Bolivariana, es un cuerpo especial integrado por la Milicia Territorial y Cuerpos Combatientes destinada a complementar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, en la Seguridad, Defensa y Desarrollo Integral de la Nación, para garantizar la independencia, soberanía y asegurar la integridad del espacio territorial".

De lo anterior, le manifesté al pensionado que el texto de la Ley supra citada, tiene estrecha relación con los antecedentes cronológicos mencionados; que no era un invento, ni una casualidad la existencia de los milicianos. Le expresé que la norma había que interpretarla bajo una concepción histórica. También le dije argumenté que, si no tenemos conciencia histórica, si no sabemos de dónde venimos; mucho menos, quiénes somos; y, hacia dónde vamos. Mi pretensión no fue convencerlo; sólo que intentara reflexionar en relación al asunto, que reviste una importancia desde el punto de vista de la defensa de nuestra amada Venezuela; La soberanía.

Esta relación Fanb y Milicia Bolivariana hace que el miliciano debe ser tomado en cuenta, para decisiones en la defensa de la Nación, desde la comunidad donde habite, donde tenga su domicilio. El militar y el miliciano deben estar entrelazados como cuadros que tienen que ir hacia el encuentro de una formación de características ideológicas comunes, el espíritu de lucha, la unidad y el patriotismo en la defensa integral y la seguridad del Estado. Por ello, considero de suma importancia los programas holísticos de defensa, con sus proyectos donde se involucren a las milicias como núcleo fundamental de la Nación en armas.

Despidiendo al profesional del componente aéreo, en retiro, le dije que se diera un recorrido por nuestra Carta Magna, en el artículo 130, que habla: "Los venezolanos y venezolanas tiene el deber de honrar y defender la patria, sus símbolos y valores culturales; resguardar y proteger la soberanía, la nacionalidad, la integridad territorial, la autodeterminación y los intereses de la Nación". De aquí podemos sacar un silogismo, veamos:

Los venezolanos tienen que defender la patria = Premisa mayor.

Los milicianos son venezolanos = Premisa menor.

Los milicianos tienen que defender la patria = Silogismo.

Mi estimado aeronauta, no fue un invento de Chávez.

 

jjosegarcia5@gmail.com



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