Absorbido a través del plumaje de las gallinas

Se desata en Europa una crisis de huevos contaminados con insecticida

Bruselas, agosto 11 - Al menos a unos siete países europeos se extendió la alerta alimentaria por la detección de una cantidad importante de lotes de huevos contaminados con pesticida fipronil. Los más afectados Holanda, Bélgica, Suiza, Suecia, Alemania, Francia y Reino Unido. Y en Irlanda y Luxemburgo están en alerta.

La crisis fue detectada la semana pasada en Holanda, de donde proceden la mayoría de los huevos, pero la Unión Europea (UE) también investiga si Bélgica, segundo país de procedencia de los huevos contaminados, informó a tiempo de tal situación. Lo cierto es que adelanta una investigación para precisar, en qué momento las autoridades belgas supieron de la misma. Por ahora no hay confirmación de que incumpliera la normativa que debe seguirse en estos casos, pero de forma preventiva, se paralizó la producción de 180 ganaderos, cerraron unas 147 granjas productoras de huevos en Holanda y se retiraron del mercado los huevos sospechosos de estar contaminados.

La UE no permite tratar animales destinados a la producción alimentaria con fipronil, sin embargo, lo que se sabe hasta el momento por las investigaciones adelantadas, es que la contaminación procede de la mezcla de éste (fipronil) con el desinfectante Dega 16 que es totalmente vegetal y si está aprobado su uso en el ganado. Actualmente se da como un hecho, el que un fabricante belga fue quien añadió fipronil a un producto de limpieza común y más tarde lo vendió a empresas holandesas y alemanas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) califica su consumo de moderadamente peligroso, y aunque las autoridades sanitarias consideran el riesgo para la salud como mínimo, expertos señalan que su entrada en el organismo en elevadas cantidades puede producir vértigos, náuseas o vómitos, y en el peor de los casos, daños a hígado, tiroides y riñones. Puede ser absorbido por la piel o por vía oral, y comer huevos contaminados con esta sustancia, puede provocar también eczemas e irritación en los ojos. Los adultos pueden comer hasta tres huevos contaminados por semana sin que los afecte. Niveles bajos de fipronil en los huevos afectados son inofensivos para adultos, pero las autoridades sanitarias europeas e investigadores expertos, aconsejan no dar de comer huevos a niños.

Cómo se contaminan los huevos

Si animales de la cadena alimentaria como las gallinas, están infectados con los insectos como piojos, pulgas, garrapatas, ácaros, y son tratados con fipronil, pueden absorber el insecticida a través del plumaje, de manera que los huevos pueden contener también, residuos del insecticida. Ya se sabe que fipronil llegó hasta las gallinas a través del desinfectante Dega16. En la Unión Europea, cada huevo está marcado con un código, de manera que los consumidores pueden saber de qué país y de qué empresa provienen. En este momentos y mientras continúan las investigaciones, los huevos procedentes de Bélgica, Holanda y Baja Sajonia no gozan de mucha popularidad.

Implicaciones económicas la crisis

La crisis salió a la luz la pasada semana en Holanda, donde se localizó una concentración elevada del pesticida en 28 remesas de huevos y el Gobierno aconsejó de inmediato a la población interrumpir su consumo. Desde entonces, a 180 ganaderos les fue bloqueada su producción y se retiraron del mercado los huevos sospechosos de estar contaminados. La nueva preocupación de los responsables de seguridad alimentaria holandeses, es asegurarse de que el pesticida no infectó la carne, también a la venta, para lo que están realizando nuevos análisis. El sacrificio de unas 300.000 gallinas en Holanda desató protestas por parte de grupos defensores de animales.

Cinco días después de hacerse pública la recomendación de las autoridades holandesas, países como Bélgica, Alemania, Suecia, Suiza, Francia y Reino Unido, por medio de sus respectivas autoridades sanitarias, descubrieron trazas del tóxico, en su mayoría en huevos importados de Holanda. La intensidad de la crisis es que el temor comienza a percibirse en otros países como Irlanda. "Hemos identificado un pequeño número de huevos distribuidos en Reino Unido desde las granjas afectadas", reconoció la agencia de seguridad alimentaria británica. "El número de huevos afectados es de unos 21.000, y el riesgo para la salud pública muy débil, pero investigamos con urgencia su distribución en Reino Unido", añadía en un comunicado. "Las cantidades localizadas hasta el momento no suponen un riesgo para la salud de los consumidores", coincidía su agencia homóloga en Suiza.

Holanda no fue el único país en reaccionar para evitar el consumo de huevos contaminados. En Bélgica, tres de las principales cadenas de supermercados del país retiraron de la venta los huevos sospechosos de contaminación. Y la misma medida tomó también la cadena germana ALDI en Alemania y en Suiza. La salida masiva de los huevos de las estanterías supone un importante golpe económico para los ganaderos de los países afectados, no solo por la pérdida de ventas, sino por la crisis de reputación para sus productos, por lo que Holanda ya anunció el desbloqueo de ayudas urgentes para los perjudicados. "El impacto sobre las ventas de huevos ya se nota pero no hay que crear pánico", afirma Emilie Guillaume, de la Agrupación y Federación Unida de Criadores y Agricultores (FUGEA), entidad que agrupa a ganaderos y agricultores belgas. "Los ganaderos somos, una vez más, las primeras víctimas de este tipo de escándalos provocados por los métodos fraudulentos de compañías que orbitan en torno al sector", lamenta.

Decenas de millones de huevos fueron retirados de la venta desde la semana pasada en varios países europeos, por la extensión de esta crisis que se inició en los Países Bajos. También, cinco empresas francesas, Vienne (sureste), Morbihan, Maine y Loira (oeste), y Pas de Calais y Nord, en el norte del país, están afectadas por huevos contaminados con fipronil importados desde Holanda y Bélgica, informó en su momento Ministerio francés de Agricultura. Colruyt y Albert Heijn, cadenas belgas, también retiraron los huevos del mercado.

Todos los productos presentes en esas cinco empresas fueron bloqueados, mientras que se está investigando la trazabilidad de aquellos que ya fueron despachados y podrían estar contaminados.

Determinando responsabilidades

El ministro de Agricultura belga acusó a Holanda de no haber informado a sus vecinos europeos del hallazgo en noviembre de 2016 del insecticida fipronil en huevos, cuya presencia generó un escándalo alimentario nueve meses después. Bélgica quiere poner en claro el origen de la contaminación pues fue el primer país de la UE que avisó a la Comisión Europea el hallazgo, el 20 de julio, a través del sistema de alerta establecido para los casos de riesgo para la salud de los consumidores.

"Cuando un país como Holanda, uno de los mayores exportadores de huevos del mundo, no transmite esta información, genera un verdadero problema", declaró Denis Ducarme ante las comisiones de Sanidad y Agricultura del Parlamento belga. Bajo la lupa están las empresas que comercializaron el pesticida ilegal, vendido por la compañía holandesa Chick Friends, así como su proveedor belga Poultry-Vision. "Alguien adulteró los huevos con un producto prohibido con una intención claramente criminal", criticó contundente el ministro alemán de Agricultura, Christian Schmidt. Así lo consideran los tribunales de Holanda y Bélgica, donde ya se abrieron investigaciones penales para determinar responsabilidades, pues hasta la fecha, se habla de unos 10 millones de huevos contaminados.


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