Donald Trump ha expresado en varias ocasiones su interés en postularse para un tercer mandato en la presidencia de Estados Unidos, lo que de acuerdo con la Constitución de EE. UU., no puede ser posible ya que solo puede ser elegido para la presidencia por un máximo de dos mandatos.
No se debe olvidar que desde que abandono la presidencia en enero de 2021, ha mantenido una presencia constante en los medios, ha participado en numerosos eventos y ha continuado movilizando a su base de seguidores. Además, ha insinuado su interés en postularse nuevamente y ha realizado discursos y otros eventos característicos de una campaña electoral.
El hecho de que esté hablando sobre temas clave y criticando a sus oponentes también puede ser visto como parte de una estrategia de campaña. Además, su enfoque en los problemas que resuenan con sus seguidores y su capacidad para captar la atención pública son elementos típicos de una campaña electoral anticipada.
Es por ello que considero que aunque no haya anunciado formalmente su candidatura, las acciones y el discurso de Trump sugieren que está en un modo de campaña y preparándose para una posible carrera en 2024.
Uno de los elementos más destacados de su estrategia es el uso de las redes sociales y otros medios de comunicación para mantenerse en primer plano. A pesar de haber sido suspendido de varias plataformas, Trump ha encontrado formas de comunicar sus mensajes y mantener su conexión con sus seguidores. Sus discursos frecuentemente incluyen críticas a la administración actual y a sus oponentes políticos, lo que no solo refuerza su imagen de líder opositor, sino que también moviliza a su base de votantes.
Trump ha estado involucrado en la elección de candidatos para las primarias del Partido Republicano, apoyando a aquellos que se alinean con su visión y su agenda. Esto no solo muestra su deseo de influir en el futuro del partido, sino que también demuestra su intención de estar en el centro de la política republicana en los próximos años. Su enfoque en temas como la inmigración, la economía y la "guerra cultural" resuenan con muchos de sus seguidores, lo que sugiere que está tomando nota de las preocupaciones de su base mientras se prepara para una posible campaña.
A pesar de los juicios legales y condenas personales Trump sigue do una figura dominante en el partido. Y como corolario tenemos que las encuestas indican que muchos votantes republicanos lo ven como el candidato más fuerte para enfrentar al Partido Demócrata en las próximas elecciones.
Así que prepárense, pues está visto que Trump no respeta normas nacionales ni internacionales, leyes y mucho menos una Constitución, por lo que si bien Trump no haya anunciado formalmente su candidatura, sus acciones y su discurso sugieren que está tomando medidas concretas para prepararse para una posible carrera en 2024. Su habilidad para movilizar a su base y su influencia en el Partido Republicano son indicativos de que, si decide postularse, podría ser nuevamente un contendiente formidable en el escenario político electoral del imperio.
Es conveniente meterlo en la dupleta, porsia.