Estados Unidos está listo para atacar a Irán en agosto

Según la agencia ABC, Estados Unidos va a atacar las instalaciones nucleares de Irán. Una de las operaciones podría llevarse a cabo el próximo mes. Gran Bretaña y Australia participarían en tareas de inteligencia tales como identificación de blancos.

Las relaciones entre Estados Unidos e Irán cayeron en picada luego que Irán amenazara con bloquear el Estrecho de Hormuz a comienzos del mes de julio. El presidente Trump señaló a la dirigencia política de Irán en un mensaje en la red que él respondería con la fuerza si Teherán no detenía la retórica hostil y anti norteamericana.

El cierre del estrecho causaría un daño económico significativo a los aliados de Estados Unidos pero favorecería a los productores norteamericanos de gas y petróleo de esquisto con precios subiendo de manera abrupta.

Alrededor del 20 por ciento del suministro mundial de petróleo transita por el Estrecho de Hormuz. La mitad de sus importaciones se originan en el Golfo Pérsico. El bloqueo del estrecho asestaría un golpe demoledor contra China para hacerla caer en recesión económica.

La información de la agencia ABC podría ser cierta. No sería la primera vez. Estados Unidos estuvo detrás del golpe de estado contra el Primer Ministro Mossaddegh que fue derrocado el año 1953. El Secretario de Estado Mike Pompeo hace poco instó al pueblo iraní a rebelarse y derrocar al gobierno. Existen otros indicios que Estados Unidos va a interferir de una manera u otra en lo que pase en Irán.

La geografía protege a Irán contra una invasión por tierra. Según Stratfor, "Irán es una fortaleza rodeada por tres lados por montañas y en cuarto lugar por el océano, con un páramo en el centro. Irán es extremadamente difícil de conquistar." Obviamente, Estados Unidos no podrá utilizar el territorio de Turquía.

La línea costera del sur de Irán es fácil de defender. A diferencia de Irak y Afganistán, el ejército de Estados Unidos y los marines sencillamente no pueden entrar y avanzar para capturar objetivos claves de infraestructura. Su misión probablemente sería la de controlar el Estrecho de Hormuz y ejercer control sobre las fronteras de Irán e Irak. Destruir instalaciones nucleares, defensas antiaéreas como también instalaciones de control y mando distribuidas a lo largo y ancho del inmenso territorio lo cual requeriría de repetidas oleadas de ataques aéreos y ataques misilísticos desde el mar durante muchos días.

Las bases aéreas de Arabia Saudita y otras de los Emiratos Árabes Unidos, EAU podrían ser utilizadas por la fuerza aérea norteamericana. Sería la primera vez que las bombas de demolición demuestren su eficiencia. Los bombarderos B-2 vendrían desde la Isla de Diego García portando el penetrador masivo GBU-57 de treinta mil libras MOP sigla en inglés) capaz de penetrar y demoler roca y concreto armado para atacar instalaciones profundamente subterráneas.

Una campaña aérea podría infligir mucho daño pero no sería suficiente para alcanzar la meta estratégica del cambio de régimen. Las fuerzas de operaciones especiales (SOF sigla en inglés) podrían contribuir grandemente, incluyendo poner fuera de servicio los sistemas de defensa antiaérea S-300 suministrados por Rusia.

Las escuadras de choque y sabotaje podrían infligir daño a las instalaciones nucleares y otros objetivos pero la posición geográfica de Irán tampoco sería amable con ellas. Estados Unidos dependería de las capacidades de Israel para realizar operaciones encubiertas.

La guerra desinformativa empleada para instigar levantamientos es lo que los enemigos de Irán realmente necesitan. Las medidas para influir en la población están siendo aplicadas. A fines del mes de mayo Estados Unidos e Israel establecieron una fuerza de tarea conjunta encargada de ampliar la presión interna en Irán. La Provincia de Juzestán habitada por árabes chiitas sería el blanco principal para la ofensiva de guerra desinformativa. Esta región es la principal productora de petróleo separada del resto del país por la cadena montañosa de Zagros. Fuerzas norteamericanas aerotransportadas apoyadas por la aviación podrían establecer un control sobre las partes altas. En realidad, el control de esta provincia, que es el corazón económico de Irán, hace que sea innecesaria la ocupación de otras partes del país. En todo caso, sería una batalla feroz.

Por otra parte, no sería fácil convencer a los locales que ellos necesitan a los norteamericanos para mejorar sus vidas.

Los curdos iraníes son otro blanco de la guerra desinformativa. En teoría, ellos podrían tomar y retener territorio en áreas adyacentes a la frontera iraní.

Los actuales problemas económicos deberán ser explotados ahora por los enemigos de Irán antes que la situación mejore. Para eso son las sanciones –estimular el descontento interno. Nuevas medidas punitivas contra Irán serán impuestas por Estados Unidos a comienzos de agosto. Todas las exportaciones iraníes de petróleo serían suspendidas en el mes de noviembre para someter al país a un bloqueo económico.

Ya que las operaciones militares estarían limitadas en Irán a ataques aéreos, misilísticos y de fuerzas especiales, sería entonces el lugar donde estallarán con certeza los combates terrestres. Es muy probable que las fuerzas pro Irán en Irak, las cuales han sido afectadas por la agitación civil, chocarían con las fuerzas militares norteamericanas. Fuerzas delegadas de otros países serían una de las fortalezas de Irán.

Las esperanzas que una breve y victoriosa campaña pudiera incrementar la tasa de aprobación del presidente Trump y aumentar las posibilidades de triunfo del partido Republicano en las elecciones de medio período el próximo noviembre, no han sido desechadas.

Por otra parte, atacar a Irán en Siria sería una manera de impedir el establecimiento del control del territorio del país por parte del gobierno sirio sin chocar con Rusia.

Esto es especialmente importante para Estados Unidos en momentos que una delegación curda –incluyendo a las Fuerzas Democráticas Sirias apoyadas por Estados Unidos, están en Damasco para iniciar conversaciones con vistas a lograr un acuerdo pacífico para preservar la integridad territorial de Siria. La estabilidad del presidente Assad en el poder no haría muy felices a Estados Unidos y sus aliados. Un ataque contra las fuerzas iraníes en Siria sería la única manera de interrumpir el proceso de negociaciones. También afectaría al proceso de Astana liderado por Rusia que gestiona la paz en Siria. Agosto podría ser el mes más candente del 2018.

Traducción desde el inglés por

Strategic Culture Foundation Sergio R. Anacona

Nota.- Sus comentarios y opiniones acerca de este artículo serán bienvenidos en

www.strategic-culture.org



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