El Socialismo del Siglo XXI, hoy día, no puede ser víctima del no hacer

El problema es que se  tienen que poner operativas las escuelas de ideología, que existen en la teoría, pero que no se ven con una programación seria destinada al estudio de "El Capital" de Marx, "Que hacer" de Lenin, el pensamiento bolivariano, el pensamiento político-militar de Hugo Chávez. Motivar al estudio de José Carlos Mariátegui y Antonio Gramsci, Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara, su obra en la revolución cubana, entre otros.  

 

Son algunos nombres de socialistas y comunistas, declarados o confesos, quienes dejaron una obra que leer, aprender y aplicar para tener verdaderos lideres políticos, no basta con los voluntaristas, porque estos son necesarios para la lucha diaria en las comunidades, en el activismo político, pero si se dedicaran a prepararse ideológicamente, que es el objetivo ulterior, serian formidables, empero no ocurre así, por ello los formadores de la ideología socialista son los que se necesitan ahorita para que realicen ese trabajo de difusión del socialismo real, de la utopía y la producción de ideas autóctonas en vías al Socialismo del Siglo XXI, que luego permita su consolidación, que deje a un pueblo mucho más consciente sobre los procesos políticos del pasado, actuales y del porvenir. Dejarle ese trabajo solo a Nicolás Maduro, ante las múltiples obligaciones que tiene como Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, sería un acto de mezquindad y deslealtad con la revolución.

 

Lamentablemente con el asesinato de Chávez se acabó la escuela "Aló presidente", aunque no se esperaba que ello sucediera, ocurrió, pero dejó el camino abierto, dio las luces para hacer lo que se debe hacer con el Plan de la Patria, en donde plasmó sus ideas y que ahora continua Nicolás Maduro y el pueblo, como parte de su legado.

 

Los líderes regionales tienen que retomar la formación política y evaluar en la práctica cuanto de productividad les deja en sus gestiones, cualquiera sea esta. Elevando la conciencia popular se garantiza la construcción del socialismo en el mediano plazo. Poner en práctica lo que se aprende sobre el socialismo es la idea principal. Que se vea en el horizonte lo que significa vivir en el socialismo, ejemplo de ello son las comunidades que van surgiendo con la Gran Misión Vivienda Venezuela, se ve la obra y su calidad, la dignificación que produce en el espíritu de quienes las habitan, pero eso no es suficiente, porque no hay una organicidad con el pretendido desarrollo de la idea socialista, como base de la célula de la comuna. No se ve el injerto que pueda ser fructífero para el colectivo en el corto plazo. Lo que se está observando es a la economía informal tomando los espacios construidos por la revolución para que unos individuos se vayan aprovechando de otros de su misma clase, y en consecuencia no se muestra ningún valor socialista.

 

Ante la especulación atroz a que son sometidos los venezolanos con los rubros del sector agrícola que se expenden en las grandes ciudades del país, hay una tarea urgente que debe ser acompañada con el carácter de la aplicación del Socialismo del Siglo XXI, para tener una victoria temprana contra las mafias y los ladrones de “cuello blanco” que roban al campesino cuando le compran su producción a precios de “gallina flaca” y a su vez le sacan el dinero a los trabajadores y la clase media cuando venden las verduras, hortalizas, tubérculos y raíces a precios exorbitantes, por lo que es necesaria una ley que los lleve tras las rejas para que respeten al pueblo, quien es el que sufre una inflación desmedida e inducida por la situación política, que se debe atender de raíz.

 

Ante lo expuesto anteriormente, surgen ideas para llevar con determinación a las comunidades rurales y periurbanas las viviendas dignas con las misiones que atiendan de forma integral a los campesinos, que les deleite ser beneficiarios de las riquezas de la patria y a la que ellos contribuyen con su producción, es ineludible que se organicen centros de producción agropecuaria, pequeñas comunas productivas, que se puedan replicar en el espacio destinado para su asentamiento y que se auto sustenten entre ellas con la asistencia reciproca, que ayuden a satisfacer la necesidad de alimentos sanos y a precios solidarios, que los hagan llegar a las ciudades y centro poblados, con el impulso del gobierno revolucionario y controlados a través del Ministerio del Poder Popular para Agricultura Productiva y Tierras (MPPAPT) y el Ministerio del Poder Popular para la Agricultura Urbana (MINPPAU), quienes deben presentar los índices que se desprenden del proceso productivo.

 

Es importante que en extensiones de tierras que dispone el Estado se planifique la producción de rubros de acuerdo a las vocaciones de las tierras y la región del país. En ellas se deben asignar viviendas a grupos de familias que sean atendidos con salud (consultorios de Barrio Adentro), educación (con las misiones educativas), transporte (entrega de vehículos para la distribución de los productos hacia las ciudades y mejora en las vías de penetración), semillas y créditos (ministerios de agricultura y banca pública y privada) con esas facilidades lo que se pretende es que el campesino retorne al campo con mejores condiciones para el trabajo en la producción agrícola y abandone los cerros y los cordones de miseria de las principales ciudades del país.

 

La asignación de Venezuela, dentro de la División Internacional del Trabajo, como país productor de petróleo, materia prima esencial para el mantenimiento del aparato industrial de las potencias económicas del mundo, sostén del capitalismo, fue lo que hizo que se descuidara lo que siempre sustentó a este país: La agricultura.  Ahora bien, Chávez empezó a revertir esa situación, a los intereses imperialistas no les gustó esas acciones y actuó en consecuencia: Primero, le dio un golpe de estado y segundo, le indujo la muerte con un cáncer inoculado por vía de la nanotecnología.

 

Simón Rodríguez en su práctica de maestro impulsó el estudio y la practica de lo aprendido por sus alumnos como los resortes que activan la palanca para tener buenos ciudadanos y mejores trabajadores. Sin embargo, también es válido, y José Carlos Mariátegui es el ejemplo de ello, en el campo del Indo Marxismo, de la autoformación, de ser autodidacta desarrollo una obra para la aplicación del “materialismo dialectico” en América Latina, sobre todo en el indigenismo peruano. Es permisible abstraer dicho ejemplo para este tiempo como una manera de tener el conocimiento que ayude al avance del socialismo como expresión practica de lo que se requiere para que haya una obra que se pueda mostrar y que el pueblo sea el beneficiario directo, en lo inmediato, de la siembra de los injertos socialistas en sus comunidades.

 

El gran problema es que se teoriza demasiado y no se acompaña con la praxis, eso acaba con cualquier buena intención que se pueda tener para la formulación de estrategias que ayuden a desarrollar el socialismo en estas tierras, en donde el capitalismo tiene una fuerza determinante, que es el principal obstáculo a vencer dentro de la psiquis de los venezolanos. Parecen paradigmáticos los métodos formales de la educación, para impulsar “escuelas para los autodidactas”, aunque es una contradicción de perogrullo, que incrementen esa forma de estudio en las comunidades, si los que tienen la obligación de la formación política en los partidos de la revolución no lo asumen. Una idea, sin entrar en polémicas estériles que no aportan a ningún proceso político, es la siguiente: En la era de la informática y la tecnología, son muy contados los líderes políticos que no tienen correo electrónico, entonces prepárense las lecturas, se envían por ese medio de comunicación a los que se quieran sumar. Se hacen resúmenes y se envían a un compilador del tema de lectura, que haga las correcciones (como evaluador) y envié un solo resumen de retorno (el consolidado) para que sea la lectura de la idea central del pensamiento de los autores que se vayan estudiando y por consiguiente, “Con el mazo dando y a Dios rogando”, buscar la aplicación de lo que se discute en este tipo de escuela que se propone.

 

Otra propuesta, si se considera la idea anterior inviable, es que cualquier militante de la revolución prepare un tema o un tópico socialista, se invite por las radios comunitarios a un día, un lugar y a una hora (toda la programación tiene que ser agradable a los compatriotas que asistan a ese debate de ideas) para que se origine la conducta itinerante que impulse el estudio sistemático de la ideología que se profesa. En las Aldeas Universitarias, en las Casas Comunales y en las Bases de Misiones,  y en conversaciones con profesores, en donde se tenga que desarrollar un tema dentro de una unidad curricular que esté en consonancia con el estudio que se propone, asistidos por el profesor del área, preparadores y coordinadores de las aldeas, se puede impulsar las exposiciones como una forma de ir generando las ideas para el debate que luego va a las comunidades, en donde se haga común al raciocinio del colectivo y ver en lo concreto que se puede hacer después del desarrollo del tema. En criollo “verle el queso a la tostada”. 

 

La idea es el apostolado que todo socialista que le duela la revolución debe asumir para no dejar en la orfandad a quienes empezaron, con Chávez, a entender lo que significa el socialismo y como éste puede irse desarrollando dentro del marco del capitalismo occidental, sustentado por el neoliberalismo salvaje que lleva a los pueblos a ser esclavos del imperialismo y de sí mismo, por no entender que son víctimas de la explotación que impulsan los poderosos, ablandando conciencias para que abandonen la lucha de clases, lo que hace que pierdan la autoestima y sean conducidos fácilmente a la ideología del entreguismo, la decadencia, el sometimiento y pérdida de soberanía.

 

Por último, después que el resumen sea los suficiente claro y fácil de manejar por las comunidades se debe difundir por las redes sociales con el objetivo de que se siga profundizando el debate, pero dejando con fotos y otras formas de evidenciar lo realizado, demostrando que si es posible la aplicación del pensamiento socialista en lo concreto, con trabajos perceptibles, evaluables y replicables en los espacios destinados para la producción de bienes y servicios.

 

 



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Omar José Hernández Borges

Ingeniero Industrial. Máster en Agroecología y Desarrollo Endógeno.

 omarhdez78@gmail.com

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