Nuestro pueblo no es el europeo, ni el americano del norte (XII)

El legado dejado por el paisano venezolano Simón Bolívar, el Libertador, es algo de una majestuosidad que no se puede compararse con el de otra persona laica en el mundo, su ejemplo de vida y de obra es único en el tiempo, por ello el venezolano es bienaventurado por la Providencia para ser una persona de talento y probidad. Estimado lector, aquí otro segmento de la maravillosa obra literaria con base política del Discurso de Angostura escrito y redactado por el Padre de la Patria: "Aquí cedieron nuestros Legisladores al empeño inconsiderado de aquellos provinciales seducidos por el deslumbrante brillo de la felicidad del pueblo norteamericano, pensando que las bendiciones de que goza son debidas exclusivamente a la forma de Gobierno, y no al carácter y costumbres de los Ciudadanos. Y en efecto, el ejemplo de los Estados Unidos por su peregrina prosperidad era demasiado lisonjero para que no fuese seguido. ¿Quién puede resistir el atractivo victorioso del goce pleno y absoluto de la Soberanía, de la Independencia, de la Libertad? ¿Quién puede resistir el amor que inspira un Gobierno inteligente que liga a un mismo tiempo los derechos particulares, a los derechos generales que forma de la voluntad común la Ley Suprema de la Voluntad individual?

¿Quién puede resistir al imperio de un Gobierno bienhechor que con una mano hábil, activa y poderosa dirige siempre, y en todas partes, todos sus resortes hacia la perfección Social que es el fin único de las instituciones humanas? Mas, por alagueña que parezca, y sea en efecto, este magnífico sistema Federativo; no era dado a los venezolanos gozarlo repentinamente al salir de las cadenas. No estábamos preparados para tanto bien; el bien, como el mal, da la muerte cuando es súbito y excesivo. Nuestra Constitución Moral no tenía todavía la consistencia necesaria para recibir el beneficio de un Gobierno completamente representativo, y tan sublime cuanto que podía ser adaptado a una República de Santos. Representantes del Pueblo ¡vosotros estáis llamados para consagrar o suprimir cuanto os parezca digno de ser conservado, reformado o desechado a nuestro pacto Social. A vosotros pertenece el corregir la obra de nuestros primeros Legisladores.

Yo querría decir, que, a vosotros toca cubrir una parte de las bellezas que contiene nuestro Código político, porque no todos los corazones están formados para amar a todas las beldades, ni todos los ojos son capases de soportar la luz celestial de la perfección. Le libro de los Apóstoles la moral de Jesús, la obra Divina que nos ha enviado la Providencia para mejorar a los hombres, tan sublime, tan Santa, es, un diluvio de fuego en Constantinopla y el Asia entera, ardería en vivas llamas si este libro de paz se le impusiese repentinamente por código de religión, de Leyes y de costumbres. Séame permitido llamar la atención del Congreso sobre una materia que puede ser de una importancia vital. Tengamos presentes que nuestro pueblo no es el europeo, ni el americano del norte, que más bien es un compuesto de África y de América. Es imposible asignar con propiedad a que familia humana pertenecemos. La mayor parte del indígena se ha aniquilado, el europeo se ha mezclado con el americano y con el africano, y este se ha mezclado con el indio y con el europeo. Nacidos todos del seno de una misma madre, nuestros padres diferentes en origen en sangre, son extranjeros y todos difieren visiblemente en la epidermis: esta desemejanza trae un reato de mayor trascendencia"



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José M. Ameliach N.


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