Se Constituye el Movimiento de Oposición de Izquierda en Lucha en el Estado Sucre

Con la participación de dirigentes de la Unidad Socialista de los Trabajadores (UST), del Partido Socialismo y Libertad (PSL), de la Corriente Clasista, Unitaria, Revoluciona y Autónoma (CCURA), de la corriente Palabra Obrera, de RUPTURA y de luchadores sociales y movimientos independientes; se constituyó en la ciudad de Cumaná el movimiento Oposición de Izquierda en Lucha (OIL), como parte de una iniciativa unitaria que organizaciones políticas de la izquierda independiente, así como corrientes sindicales, del movimiento popular, activistas y luchadores, vienen impulsando a nivel nacional para construir una alternativa política de los trabajadores y el pueblo humilde, enfrentada a las opciones patronales, enemigas de los trabajadores como lo son el PSUV y la MUD.

Las organizaciones y activistas de izquierda que hoy nos organizamos para constituir la OIL, expresamos enfáticamente que: nos oponemos al gobierno y a sus políticas de ajuste que hoy mantienen a las amplia mayoría de la población venezolana sumida en una situación de hambre y miseria, e igualmente rechazamos a la MUD y otros sectores de la oposición patronal, que de manera cómplice no hacen sino negociar con el gobierno cuotas de poder. Colocándose, como no podía ser de otra manera de espaldas a los intereses de los trabajadores y venezolanos de a pie, del pueblo que vive de su trabajo.

Es con los trabajadores y habitantes de los sectores populares, que la OIL cierra filas exclusivamente, reivindicando su derecho a la protesta repudiando la criminalización y persecución de los que luchan, dejando claro que ¡No somos terroristas!, que defendemos la necesidad de que los trabajadores y demás sectores populares se movilicen para derrotar el ajuste económico y en defensa de sus derechos, violentados sistemáticamente.

Nos constituimos en medio de una situación política, social y económica cada vez más convulsionada y tensa, con el costo de la vida subiendo constantemente, con el país experimentado una caída del PIB de aproximadamente 40% en los últimos cuatro años, lo que representa la mayor crisis económica en por lo menos los últimos noventa años, padeciendo además los flagelos de la hiperinflación y la escasez, con salarios totalmente destruidos y el hambre azotando los barrios y sectores obreros de todas las ciudades y poblaciones del país, con la mortalidad materna e infantil alcanzando niveles no vistos desde la década de 1960 (siendo el estado Sucre quien encabeza estos índices a nivel nacional), haciéndose epidémicas enfermedades como la difteria, paludismo, tuberculosis, sarampión y otras enfermedades superadas en décadas anteriores, con hospitales y centros asistenciales que no cuentan con presupuesto ni recursos para atender el desastre, con una educación totalmente destruida y los servicios públicos en franco deterioro. Escenario en el que se incuban todas las condiciones para un gran estallido social.

Consideramos necesario impulsar movilizaciones obreras y populares, y manifestamos nuestro apoyo a las protestas populares, como las que a inicios de años se sucedieron en varios estados del país, así como a las que protagonizaron los trabajadores cementeros y eléctricos en Anzoátegui, los trabajadores del Metro de Caracas, los petroleros de Petrocedeño, y otros sectores de la clase trabajadora que también empiezan a movilizarse, realizando huelgas de brazos caídos y otras acciones de lucha. Hacemos un llamado a los luchadores, activistas y organizaciones políticas, sindicales y populares, dispuestas a enfrentar al gobierno de Maduro y su política de hambre, corrupción y represión y que no depositan ninguna confianza en políticos patronales, enemigos de los trabajadores como los de la MUD, ni en empresarios especuladores y explotadores a sumarse a nuestras filas, para movilizados derrotar al gobierno, su política y sus cómplices.

En tal sentido, postulamos un programa alternativo ante la crisis, entre cuyos elementos se encuentran la denuncia del pago de la deuda externa, cuyos pagos se le cobran al pueblo trabajador en la forma de recortes a las importaciones, recortes a la seguridad social y a los salarios, todo lo cual se traduce en más miseria y más hambre. Exigimos dejar de pagar la deuda e invertir esos recursos en la recuperación de la producción nacional y la industrialización, el restablecimiento de las importaciones de alimentos y medicinas mientras no se produzcan en el país, el aumento del salario mínimo real a fin de que cubra la canasta básica, la realización de una reforma agraria, la concreción de una reforma tributaria progresiva y la recuperación de las empresas básicas. Exigimos la nacionalización de la industria petrolera, sin empresas mixtas ni transnacionales, e igualmente poner fin a los tratados contra la doble tributación, invirtiendo esos cuantiosos recursos que actualmente son saqueados en la transformación socioeconómica de Venezuela. Denunciamos los acuerdos entreguistas de las zonas económicas especiales y el Arco Minero del Orinoco y llamamos a rescindir dichos contratos y además a darle un giro de ciento ochenta grados al extractivismo que ha sumido al país en la monoproducción y en el atraso.

Unidad Socialista de los Trabajadores (UST)

Sección Venezolana de la Liga Internacional de los Trabajadores (LITCI)

Organización Integrante del Movimiento de Oposición de Izquierda en Lucha (OIL)



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